internet base del futuro

Saturday, September 24, 2005

Introducción
Frente al aluvión de datos que rodea al mundo tecnológico, para muchos la tecnología es el indicador del cambio social y cultural, y que Internet sería medio y expresión de ese cambio. La brecha digital entre países, la implantación de la sociedad de la información y el modelo que representa Internet hace muy difícil que países subdesarrollados o en vía de desarrollo logren crear medidas que le permitan aprovechar esta nueva herramienta, la Internet, como manera de mejorar la economía, la salud o el nivel de conocimiento de su población.
Es por ello que por medio de la celebración de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, los Estados parte buscan lograr un Plan de Desarrollo Común, donde países desarrollados ayuden a los países subdesarrollados a entrar en la sociedad de la información.
La cuestión es dilucidar el lugar en donde se encuentra Latinoamérica y en especial la Argentina en este nuevo marco global.











El mundo y la revolución digital.

El rápido desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones y la innovación de los sistemas digitales representan una revolución, que ha cambiado fundamentalmente la manera en que la gente piensa, actúa, comunica, trabaja y gana su sustento. La llamada revolución digital ha forjado nuevas modalidades de crear conocimientos, educar a la población y transmitir información. Ha reestructurado la forma en que los países hacen negocios y rigen su economía, se gobiernan y comprometen políticamente. Ha proporcionado la entrega rápida de ayuda humanitaria y asistencia sanitaria, y una nueva visión de protección del medio ambiente. Y hasta ha creado nuevas formas de entretenimiento y ocio. Puesto que el acceso a la información y los conocimientos es un requisito previo para conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), tiene la capacidad de mejorar el nivel de vida de millones de personas en todo el mundo.


¿Qué es la Sociedad de la Información?


La revolución digital en las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) ha creado una plataforma para el libre flujo de información, ideas y conocimientos en todo el planeta. Ha causado una impresión profunda en la forma en que funciona el mundo. La Internet se ha convertido en un recurso mundial importante, que resulta vital tanto para el mundo desarrollado por su función de herramienta social y comercial, como para el mundo en desarrollo por su condición de pasaporte para la participación equitativa y para el desarrollo económico, social y educativo. Es por ello que las Naciones participantes de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información se propusieron garantizar que estos beneficios sean accesibles para todos y fomentar ciertas ventajas específicas en algunos campos, como estrategias-e, negocio e, gobernanza e, salud e, educación, alfabetización, diversidad cultural, igualdad de género, desarrollo sostenible y protección del medio ambiente. En la Cumbre de Ginebra de diciembre de 2003, los líderes mundiales declararon: "nuestro deseo y compromiso comunes de construir una Sociedad de la Información centrada en la persona, integradora y orientada al desarrollo, en que todos puedan crear, consultar, utilizar y compartir la información y el conocimiento, para que las personas, las comunidades y los pueblos puedan emplear plenamente sus posibilidades en la promoción de su desarrollo sostenible y en la mejora de su calidad de vida, sobre la base de los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y respetando plenamente y defendiendo la Declaración Universal de Derechos Humanos".

La brecha digital como obstáculo de crecimiento.

La brecha digital separa los que están conectados a la revolución digital de las tecnologías de la información y las comunicaciones, de los que no tienen acceso a los beneficios de las nuevas tecnologías. La brecha se produce tanto a través de las fronteras como dentro de las comunidades nacionales, ya que la gente queda a uno u otro lado de las barreras económicas y de conocimientos. En la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información de Ginebra los líderes mundiales declararon: "Estamos plenamente comprometidos a convertir la brecha digital en una oportunidad digital para todos, especialmente aquellos que corren peligro de quedar rezagados y aún más marginados".

La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la información.

CMSI es la sigla de la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información. La misma es un proceso de discusión global sugerido por el Consejo de la Unión Internacional de Telecomunicaciones -UIT- y auspiciado por las Naciones Unidas. La CMSI, a diferencia de otras Cumbres patrocinadas por Naciones Unidas, se efectúa en dos fases (Ginebra 2003 y Túnez 2005), incluye por primera vez al sector privado como actor clave y pretende reflejar los intereses de los diversos actores convocados al proceso. La CMSI se plantea identificar visiones comunes, adoptar voluntades políticas y definir planes de acción que den forma a la denominada sociedad de la información. En ese sentido, generar un marco global para enfrentar los desafíos planteados por la sociedad de la información, y para tomar ventaja de las oportunidades que ella presenta para alcanzar metas sociales y de desarrollo.

El por qué de celebrar una Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información.

Reconociendo la importancia de la revolución de las TIC como instrumento para conformar el futuro del planeta y para conseguir las metas de la Declaración del Milenio, los líderes mundiales decidieron que se necesitaba una visión global y un diálogo global para instaurar el marco de una Sociedad de la Información integradora y justa.

La Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información dividida en dos fases.

Echar los cimientos de la Sociedad de la Información no es tarea fácil. La revolución digital ya está afectando al mundo de manera considerable, quizás más profundamente que la propia revolución industrial. Y aunque la revolución digital ha ampliado las fronteras más allá de la aldea global, la gran mayoría de los habitantes del planeta todavía no se ha subido al vagón de este fenómeno en evolución. La primera fase de la Cumbre, que se efectuó en Ginebra-Suiza del 10 al 12 de diciembre de 2003, tuvo como objetivo primordial desarrollar una Declaración de Principios y un Plan de Acción. La declaración política pretende ser una serie de principios que orientan el establecimiento de sociedades de información equitativas e inclusivas. El Plan de acción busca definir un conjunto de propuestas operacionales y medidas concretas para los gobiernos, que permitan que la sociedad en general se beneficie de las oportunidades que presenta la sociedad de la información. Estos documentos fueron adoptados por los Estados Miembros de la ONU.
La segunda fase de la Cumbre ya se ha iniciado y culminará con la cumbre de Túnez entre el 16 y el 18 de noviembre de 2005. Si bien en el primer trimestre de 2004 se han efectuado algunas reuniones informales en Ginebra y en Túnez, no hay hasta el momento pautas definitivas y claras sobre el enfoque que tendrá la segunda fase, aunque surge de las múltiples reuniones previas a la segunda fase, que estará dirigida hacia temas de desarrollo y a evaluar los avances de la implementación del Plan de Acción de Ginebra 2003. Básicamente, los temas que quedaron pendientes son el de la gobernabilidad de Internet y el financiamiento para la difusión y uso de las TIC, con la finalidad de acortar la brecha digital. Particularmente, los países africanos propusieron la creación de un fondo de solidaridad digital, el cual estaría compuesto por el aporte que realizaran las naciones ricas y las multinacionales del sector, cuidando que las partidas se asignasen a proyectos concretos.

Los actores que se encuentran involucrados.

La CMSI es un proceso multiparticipativo acorde con su objetivo de crear una Sociedad de la Información integradora. Si bien los gobiernos son los encargados de negociar, para conformar la Sociedad de la Información se necesita la participación de los organismos intergubernamentales, las organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil y el sector privado. Entre los participantes de la Cumbre se encuentran más de cincuenta jefes de estado, además de alrededor de ocho mil representantes de gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil, sector privado y medios de comunicación.
Importancia de las asociaciones entre el sector privado, el sector público y la sociedad civil para promover el desarrollo de las TIC.

Es preciso establecer asociaciones para alcanzar los objetivos comunes y abordar las cuestiones relativas a las TIC. El sector público tiene que estudiar la manera de corregir el fracaso de los mercados y alentar la competencia para que la Sociedad de la Información llegue a todos, en particular a los países en desarrollo. El sector privado juega un papel importante por sus inversiones en las TIC y los gobiernos deberían fomentar su participación. La sociedad civil tiene que trabajar en estrecha relación con las comunidades para reforzar las iniciativas TIC. A las organizaciones internacionales les toca prestar asistencia para integrar las TIC en el proceso de desarrollo y para apoyar la implementación del Plan de Acción de la CMSI.

La participación del sector privado en la CMSI.

En la CMSI el sector privado se considera un actor por derecho propio. Ello obedece al concepto de la comunidad internacional, según el cual los Gobiernos solos no pueden implementar los objetivos de la CMSI. La UIT también tiene una larga tradición de cooperación con el sector privado, y sus Miembros de Sector gozan de una invitación permanente a participar en el proceso de la CMSI (su acreditación es automática). El sector privado juega un papel activo en la CMSI, que facilita el Comité Coordinador de Interlocutores Empresariales (CCIC) presidido por la Cámara Internacional de Comercio (CIC). La contribución de las empresas, que ofrecen un modelo viable económicamente para conseguir los objetivos de desarrollo de la agenda mundial, sirve para crear las condiciones concretas de acceso universal a la información y los servicios TIC de valor añadido, ya que potencia el crecimiento económico mediante nuevos partenariados y la transferencia de tecnologías. Uno de los objetivos de desarrollo de la Declaración del Milenio (ODM) es "Fomentar una asociación mundial para el desarrollo en colaboración con el sector privado, velar porque se puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular, los de las tecnologías de la información y de las comunicaciones." Por consiguiente, la participación del sector privado en la CMSI es un elemento clave para crear la Sociedad de la Información y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Principios que orientan la CMSI.

Si bien todos los principios establecidos en la Declaración de la Convención de Ginebra resultan sumamente valiosos, a los fines del presente trabajo se han seleccionados los que se consideraron más significativos para conseguir la inclusión de la sociedad latinoamericana en el nuevo marco global.
Reconocer que la ciencia desempeña un papel cardinal en el desarrollo de la Sociedad de la Información. Gran parte de los elementos constitutivos de esta sociedad son el fruto de los avances científicos y técnicos que han sido posibles gracias a la comunicación mutua de los resultados de la investigación.
Reconocer que la educación, el conocimiento, la información y la comunicación son esenciales para el progreso, la iniciativa y el bienestar de los seres humanos. Es más, las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) tienen inmensas repercusiones en prácticamente todos los aspectos de nuestras vidas. El rápido progreso de estas tecnologías brinda oportunidades sin precedentes para alcanzar niveles más elevados de desarrollo. La capacidad de las TIC para reducir muchos obstáculos tradicionales, especialmente el tiempo y la distancia, posibilitan, por primera vez en la historia, el uso del potencial de estas tecnologías en beneficio de millones de personas en todo el mundo.
Las TIC deben considerarse un medio, y no un fin en sí mismas. En condiciones favorables, estas tecnologías pueden ser un instrumento eficaz para acrecentar la productividad, generar crecimiento económico, crear empleos y fomentar la ocupabilidad, así como mejorar la calidad de la vida de todos. Pueden, además, promover el diálogo entre las personas, las naciones y las civilizaciones.
Las ventajas de la revolución de la tecnología de la información están en la actualidad desigualmente distribuidas entre los países desarrollados y en desarrollo, así como dentro de las sociedades. Los Estados miembros están comprometidos a convertir la brecha digital en una oportunidad digital para todos, especialmente aquellos que corren peligro de quedar rezagados y aún más marginados.
Se debe potenciar a los pobres, especialmente los que viven en zonas distantes, rurales y urbanas marginadas, para acceder a la información y utilizar las TIC como instrumento de apoyo a sus esfuerzos para salir de la pobreza.
La construcción de una Sociedad de la Información integradora requiere nuevas modalidades de solidaridad, asociación y cooperación entre los gobiernos y demás partes interesadas, es decir, el sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales. Reconociendo que el ambicioso objetivo de la Declaración -colmar la brecha digital y garantizar un desarrollo armonioso, justo y equitativo para todos- exigirá un compromiso sólido de todas las partes interesadas.
Los gobiernos, al igual que el sector privado, la sociedad civil, las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales, tienen una función y una responsabilidad importantes en el desarrollo de la Sociedad de la Información y, en su caso, en el proceso de toma de decisiones. La construcción de una Sociedad de la Información centrada en la persona es un esfuerzo conjunto que necesita la cooperación y la asociación de todas las partes interesadas.
Se puede fomentar el acceso a la información y al conocimiento sensibilizando a todas las partes interesadas de las posibilidades que brindan los diferentes modelos de software, lo que incluye software protegido, de fuente abierta y software libre, para acrecentar la competencia, el acceso de los usuarios y la diversidad de opciones, y permitir que todos los usuarios desarrollen las soluciones que mejor se ajustan a sus necesidades. El acceso factible al software debe considerarse como un componente importante de una Sociedad de la Información verdaderamente integradora.
Para alcanzar un desarrollo sostenible de la Sociedad de la Información debe reforzarse la capacidad nacional en materia de investigación y desarrollo de TIC. Por otro lado, las asociaciones, en particular entre países desarrollados y países en desarrollo, incluidos los países con economías en transición, con fines de investigación y desarrollo, transferencia de tecnología, fabricación y utilización de los productos y servicios TIC, son indispensables para la promoción de la creación de capacidad y una participación mundial en la Sociedad de la Información. La fabricación de productos de TIC ofrece una excelente oportunidad de creación de riqueza.
El estado de derecho, acompañado por un marco de política y reglamentación propicio, transparente, favorable a la competencia, tecnológicamente neutro, predecible y que refleje las realidades nacionales, es necesario para construir una Sociedad de la Información centrada en la persona. Los gobiernos deben intervenir, según proceda, para corregir los fallos del mercado, mantener una competencia leal, atraer inversiones, intensificar el desarrollo de infraestructura y aplicaciones de las TIC, aumentar al máximo los beneficios económicos y sociales y atender a las prioridades nacionales.
Las TIC son un importante factor que propicia el crecimiento, ya que mejoran la eficacia e incrementan la productividad, especialmente en las pequeñas y medianas empresas (PYME). Por esta razón, el desarrollo de la Sociedad de la Información es importante para lograr un crecimiento económico general en las economías desarrolladas y en desarrollo. Se deben fomentar la mejora de la productividad por medio de las TIC y la aplicación de la innovación en todos los sectores económicos. La distribución equitativa de los beneficios contribuye a la erradicación de la pobreza y al desarrollo social. Las políticas más eficaces son probablemente las que fomentan la inversión productiva y permiten a las empresas, en particular a las PYME, efectuar los cambios necesarios para aprovechar los beneficios de las TIC.
La protección de la propiedad intelectual es importante para alentar la innovación y la creatividad en la Sociedad de la Información, así como también lo son una amplia divulgación, difusión e intercambio de los conocimientos. El fomento de una verdadera participación de todos en las cuestiones de propiedad intelectual e intercambio de conocimientos, mediante la sensibilización y la creación de capacidades, es un componente esencial de una Sociedad de la Información integradora.
La mejor forma de promover el desarrollo sostenible en la Sociedad de la Información consiste en integrar plenamente los programas e iniciativas relacionadas con las TIC en las estrategias de desarrollo nacionales y regionales. Debe acogerse con beneplácito la Nueva Asociación para el Desarrollo de África (NEPAD) y alentar a la comunidad internacional a apoyar las medidas que se adopten en el marco de esta iniciativa en relación con las TIC, así como las desplegadas en el marco de esfuerzos similares en otras regiones. La distribución de los beneficios resultantes del mayor crecimiento impulsado por las TIC contribuye a la erradicación de la pobreza y a un desarrollo sostenible.
La normalización es uno de los componentes esenciales de la Sociedad de la Información. Conviene hacer especial hincapié en la elaboración y aprobación de normas internacionales. El desarrollo y empleo de normas abiertas, compatibles, no discriminatorias e impulsadas por la demanda, que tengan en cuenta las necesidades de los usuarios y los consumidores, es un factor básico para el desarrollo y la mayor propagación de las TIC, así como de un acceso más asequible a las mismas, sobre todo en los países en desarrollo. A través de la normalización internacional se busca crear un entorno en el cual los consumidores tengan acceso a servicios en todo el mundo, independientemente de la tecnología subyacente.



















Latinoamérica en la Sociedad de la Información.

Sin lugar a dudas, para muchos Latinoamérica corre el riesgo de ser más espectador que actor de lo que también se conoce como “nueva economía”. Los distintos países de Latinoamérica en principio no cuentan con el apoyo de un organismo supranacional que aporte dinero a fondo perdido y aún menos puede apartar grandes sumas de sus presupuestos, cuando estos están sujetos principalmente a servir al pago de la deuda externa y sus servicios, condenando a la mayoría de los países a permanecer fuera del círculo de economías capaces de promover una mayor generación de valor en su producción.
El riesgo de ampliación de la brecha digital interna es mayor en América Latina que la amenaza de incremento de la brecha que existe entre la región y el mundo desarrollado. Sobre todo, por las trabas en los costos del servicio, la aún baja conectividad telefónica de los sectores de menores ingresos y el costo de las computadoras. A este panorama, hay que sumarle el rezago en la capacidad para adoptar y difundir tecnología de la información por parte de quienes deberían hacerlo (como los gobiernos y las empresas del sector).
Para fortalecer los sistemas nacionales de innovación se necesita el compromiso de los sectores públicos y privados por igual. Las empresas deben profundizar su compromiso con el desarrollo de nuevas tecnologías, financiando y realizando tareas de investigación y desarrollo. Y el sector público debe asegurar niveles adecuados de investigación básica, la digitalización de los procesos productivos y una rápida transición hacia la era de la producción informatizada. Sin lugar a dudas que encontrar alternativas baratas de acceso a la compra de computadoras y su correlativo acceso a Internet, a fin de conectar a las masas de América al nuevo mundo informatizado seria el punta pie inicial para que los países subdesarrollados den el primer paso en este largo camino a la sociedad de la información.

Importancia del involucramiento, participación y compromiso de la sociedad latinoamericana en la CMSI.

En la CMSI se están definiendo aspectos esenciales con relación a la sociedad de la información, que tendrán impactos (positivos y/o negativos) sobre Latinoamérica. A nivel de América Latina, se cree esencial la promoción del debate con el objetivo de fortalecer las capacidades y los aportes de las organizaciones de la sociedad civil para fomentar la búsqueda de posiciones sobre los aspectos que beneficien a las comunidades y países, y participar de forma más exitosa en la Cumbre y sus procesos. Más allá de la CMSI, esta coyuntura es la oportunidad para promover el debate público y dinamizar la discusión al interior de los países sobre los cambios sociales de esta era. Cabe destacar que la sociedad de la información se encuentra en formación y esto implica la oportunidad para América Latina de crear todos los mecanismos necesarios para no quedar excluida de ella.
A pesar de que el compromiso, participación y convocatoria pública por parte de los gobiernos latinoamericanos ha sido mínimo y el proceso de incorporación de aportes fue muy criticado, diversas organizaciones de la sociedad civil, universidades, organismos internacionales, entre otros actores, han contribuido significativamente a la Cumbre desde los ámbitos nacionales y regionales.
Existen ciertos niveles de consenso en cuanto a la importancia y necesidad de incidir en las declaraciones y resultados finales de la Cumbre, y sobre la relevancia de trabajar a lo largo del proceso en la estimulación del debate; en la generación de estrategias de articulación nacional, subregional y regional; en la facilitación/ampliación de la participación de los más diversos actores sociales alrededor de aspectos claves de la sociedad de la información y en la construcción de visiones y posiciones propias, coherentes con los diversos contextos y realidades sociales. . La sociedad civil de Latinoamérica no puede estar excluida del debate y de la acción. Es por ello necesario incentivar la creación de políticas estratégicas que permitan darle un rumbo a la sociedad de la información, desde una perspectiva latinoamericana.




















Argentina y la Sociedad de la Información.

Las transformaciones que trae consigo la Sociedad de la Información hacen necesario definir una política nacional que permita orientar los esfuerzos públicos y crear las condiciones para su incorporación y expansión en beneficio de la Nación y sus habitantes.
Los proyectos, planes e iniciativas constituyen instrumentos de lucha contra la brecha digital.
La participación en debates y la cooperación en estamentos o instancias internacionales es considerada esencial y viene consolidando, sobre todo en materia de tecnologías de la información, como un "seguro" camino para crecer aprovechando los beneficios y contener los riesgos. Las relaciones internacionales son un pivote clave del programa, en el sentido que potencian el intercambio de experiencias, permiten la comparación de resultados y generan actividades y proyectos multilaterales con otras naciones o regiones del planeta.
La Argentina no podrá permanecer al margen de este proceso revolucionario que supone la incorporación masiva de estas herramientas en la sociedad, puesto que los beneficios que pueden llegar a aportar son por demás relevantes.
Argentina, por infraestructura, nivel de penetración de Internet, capacidades de su población, libertades existentes, especialmente en el campo de la expresión y la prensa, producción de contenidos, penetración de la televisión, abierta y por cable, de los teléfonos celulares, y otros indicadores de la Sociedad de la Información, se acerca a algunos países desarrollados, aunque es dable observar que en la repercusión de las TICs en su economía, sociedad y estado se asemeja mas a los países de similar grado de desarrollo. La crisis actual en sus dimensiones social, económica y política, es importante observar no está asistida por estas tecnologías, cuando deberían aportar a resolución.
Ello plantea la necesidad de realizar una profunda tarea de sensibilización sobre lapotencialidad de las TICs como una herramienta insustituible a la hora de concebir y aplicar políticas de estado a las diversas facetas de la vida de nuestra sociedad.
La inversión en la infraestructura está donde está el mercado. Invertir en el uso de tecnologías, como la satelital o el aprovechamiento de la red eléctrica para Internet y transmisión de datos, en muchos casos y en condiciones geográficas específicas, implica extender la lucha contra la barrera digital en la dimensión territorial.
El desafío consiste en encontrar mecanismos suficientes para financiar programas que permitan extender la infraestructura digital a quienes hoy se encuentran excluidos de su utilización y hasta su definitiva incorporación al la misma.
Así, los nuevos desafíos de la lucha para disminuir la brecha digital pasan por una adecuada cobertura de la infraestructura, por la alfabetización digital, el desarrollo de contenidos útiles especialmente vinculados a la producción y por el acceso a dichos contenidos.
Para consolidar el desarrollo de la Sociedad de la Información se requiere de la definición de instrumentos legales que promuevan las distintas actividades, iniciativas y aplicaciones en un marco de seguridad jurídica. Es necesario el establecimiento de normas referidas a la protección de los derechos de propiedad intelectual, firma digital, comercio electrónico y la protección del correo electrónico en el ámbito laboral, entre otros.
Una referencia particular debe hacerse a la legislación sobre delitos informáticos.
Es importante, asimismo, la seguridad en la red, y su armonización con la libertad de acceso y producción de la información, la libre expresión, incluida la cultural y artística.
Todo ello es considerado esencial para que la Argentina, en este nuevo siglo XXI, no quede relegada del nuevo contexto mundial.

Un programa para contribuir a la reducción de la brecha digital.

El Ministerio de Economía y Producción de la Nación junto a un grupo de más de 40 empresas - lideradas por Intel y Microsoft - y bancos oficiales anunciaron el 31 de marzo de 2005 el lanzamiento del Programa “Mi PC”, una estrategia conjunta del sector público y privado destinada a contribuir con la reducción de la brecha digital existente entre la misma población argentina, y la Argentina con respecto a otros países Latinoamericanos y del resto del Mundo.
Este anuncio es el puntapié inicial de un ambicioso proyecto para que millones de personas en todo el país puedan acceder a una computadora fabricada en la Argentina con la más alta calidad internacional, conectividad, capacitación y soporte.
El programa ofrece una computadora accesible financiada en pesos: un plan de 40 cuotas de $47,60 por mes para el modelo básico del programa o un plan de 40 cuotas de $62,20 por mes para un segundo modelo. Así se podrá acceder a una oferta especial de equipos que permitirá incorporar la tecnología en más hogares argentinos. La cuota incluye capital, intereses, gastos, seguro e IVA.
El Ministro de Economía y Producción de la Nación, Dr. Roberto Lavagna destacó durante la presentación del programa “la importancia del trabajo conjunto entre el sector público y privado para el desarrollo y la ejecución de políticas que permiten la superación de la calidad de vida de los argentinos, como es el caso de esta iniciativa orientada a la inclusión digital”.
Esteban Galuzzi, Gerente General de Intel para Cono Sur, señaló que “Hace unos meses atrás, cuando nuestro CEO Craig Barrett visitó la Argentina, planteó el compromiso de Intel en la reducción de la brecha digital en el país. Hoy, dar este paso fundamental, constituye un verdadero orgullo para nuestra empresa. El sector privado cumple un rol fundamental en el compromiso y el liderazgo de iniciativas vinculadas con el achicamiento de la brecha digital en la Argentina, y es una pieza clave para motorizar el desarrollo social, educativo y profesional a través del uso de la tecnología. El Programa “Mi PC” muestra que el sector público y privado pueden unirse para trabajar juntos en el salto que la Argentina necesita en materia de productividad y tecnología, aportando dos factores críticos de la agenda digital del país: el uso de la PC en nuevos hogares y el beneficio de la conectividad”.
Por su parte, Pedro Sorop, Gerente General de Microsoft de Argentina, sostuvo: “En una realidad como la de nuestro país en la que hay una computadora por cada 8 hogares y un índice de acceso a Internet a través de los cybercafés y locutorios de 4 millones de personas, creo que ésta es una iniciativa sin precedente que marca un hito y demuestra que la voluntad general es mayor a la suma de las voluntades individual. Por un lado, hemos logrado el acuerdo de empresas privadas entre sí y con el gobierno en pos del bien común, y por otro, podemos decir que cumplimos con lo que nos piden los argentinos”, enfatizó Sorop.
El programa está abierto a toda la industria y el paso siguiente será ir sumando a más empresas para poder ampliar el alcance del mismo.
El mecanismo de compra es el siguiente: aquellos interesados en adquirir los modelos del Programa “Mi PC”, tienen que dirigirse a cualquiera de los más de 700 puntos de venta adheridos, solicitar la documentación y presentarla en las entidades financieras: 48 horas después podrá retirar su computadora del punto de venta, abonando la primer cuota el siguiente mes.
Asimismo, por cada PC vendida, el Programa se encargará de donar un promedio de 4,80 pesos a un fondo destinado a la donación de computadoras a ONGs para la creación de centros de capacitación y acceso a la tecnología en comunidades aisladas o de bajos recursos. Este fondo prevé crear 16 nuevos centros en un plazo de 90 días, los cuales se suman a una red existente de más de 60.
A modo de conclusión.

Como ha quedado demostrado, un nuevo contexto mundial se ha establecido. La sociedad de la información ha marcado su impronta, e Internet ha pasado a ser un recurso mundial importante, que resulta valioso tanto para el mundo desarrollado por su función de herramienta social y comercial, como para el mundo en desarrollo por su función de pasaporte para la participación equitativa y para el desarrollo económico, social y educativo.
Queda plasmado que por medio de la celebración de la CMSI lo que se busca garantizar es que los beneficios de la nueva sociedad sean accesibles para todos y de esta manera fomentar las ventajas que ella puede otorgar.
Como objetivo principal, la sociedad mundial busca acortar la llamada brecha digital y los gobiernos nacionales junto al sector privado, la sociedad civil y las organizaciones internacionales buscan la creación de programas que les permitan incorporarse a este marco global.
Es de destacar, que el hecho que la sociedad de la información se encuentre en formación, implica la oportunidad para América Latina de crear todos los mecanismos necesarios para no quedar excluida de ella. Es por ello que necesita incentivar la creación de políticas estratégicas que permitan darle un rumbo a la sociedad de la información, desde una perspectiva latinoamericana.
Como consecuencia de esto, Argentina no puede permanecer al margen de este proceso revolucionario, debiendo superar un gran desafío, que consiste en encontrar mecanismos suficientes para financiar programas que permitan extender la infraestructura digital a quienes hoy se encuentran excluidos de su utilización y hasta su definitiva incorporación a la misma. Así, los nuevos retos de la lucha para disminuir la brecha digital pasan por una adecuada cobertura de la infraestructura, por la alfabetización digital, el desarrollo de contenidos útiles especialmente vinculados a la producción y por el acceso a dichos contenidos. Sin ser menos importante, para consolidar el desarrollo de la Sociedad de la Información en nuestro país se requiere de la definición de instrumentos legales que promuevan las distintas actividades, iniciativas y aplicaciones en un marco de seguridad jurídica. La existencia de los actuales programas nacionales, como es el caso del programa nacional “MI PC”, demuestran que la Argentina está en búsqueda de no quedar relegada del nuevo contexto global.
Y una estrategia de gobierno electrónico puede ser el punto de partida de un nuevo Estado, un Estado moderno, comprometido y convencido, que la Internet y las TICs son las herramientas fundamentales para responder a los requerimientos de la nueva sociedad, “la Sociedad de la Información”…

















BIBLIOGRAFIA

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